Es muy comprensible que, cuando alguien está cansado de su situación laboral y el hastío empieza a hacer mella en su propia autoestima, uno se vuelva irascible y fácilmente irritable. El consejo que nos han dado siempre los estoicos es que en un estado así es mejor no tomar decisiones de forma irreflexiva antes de meditar profundamente el paso que se va a dar. A lo mejor resulta que, en lugar de utilizar los periódicos y las páginas de un libro como terapia, se puede aprovechar toda esa frustración y llegar a convertirse uno en as del mus o erudito de la cría de caracoles, actividades ambas que no hacen mal a nadie. Pero escribir libelos incendiarios iluminados por los dioses de la Única Verdad y el Sentido Común no es precisamente una resolución meditada y reflexionada. Es como acordarse de la madre del jefe, no soluciona nada, pero se queda uno descansado. Y así se ha debido quedar Ricardo Moreno, apoyado por tantos admiradores que suscriben palabra por palabra su librito supurante.
A lo mejor alguno de los lectores de este blog recuerda que el fin de semana pasado había prometido hacer un repaso más en profundidad del Panfleto Antipedagógico. Al final lo que he decidido es cumplir este compromiso en tres sesiones diferentes. La primera, ésta, voy a explicar por qué me saca de quicio este texto. En la segunda, que aparecerá en unos días, dejaré que sea el mismo autor el que con sus lindas palabras textuales exponga sus pareceres tan constructivos y tan delicadamente expresados. Y la última parte, para dentro de una semana probablemente, en la que presentaré los (escasos) momentos en los que he tenido que darle la razón al libelista.
¿Por qué me molesta entonces el Panfleto Antipedagógico? Principalmente por cuatro razones:
Primero, por haber elegido el formato de panfleto. Detrás de esa elección sólo hay un empeño irracional en ocultar argumentos, cifras, datos, para simplemente agarrarse a afirmaciones categóricas del tipo "la LOGSE es la peor ley que hemos tenido en la democracia española". ¿Para qué? Para no tener que entrar en explicaciones. Esto es así, y punto. El lector sólo tiene dos caminos: o cree (y no digo comparte, sino que debe hacer acto de fe) en lo que está diciendo el autor o se pone en el paredón de sus improperios.
Segundo, porque el mundo educativo que nos presenta está dividido estúpidamente de una forma maniquea. En el centro de la diana están todos los pedagogos y teóricos de la educación, bestias pardas del autor. En un segundo anillo, a modo de los infiernos dantescos, se encuentran purgando sus culpas los políticos, que han vendido el alma al diablo de la didáctica y han creado el mal con mayúsculas conocido como la LOGSE. En un tercer círculo, caminan sin dirección ni sentido los padres desorientados, que no saben decirles no a sus hijos y que son incapaces de enseñarles a ceder el asiento en el metro a sus mayores. En el cuarto nivel (ya más cerca del calor divino) están los alumnos, pobre víctimas de la ley que se ven obligados a ser como son por culpa de todos los anteriores. Y el círculo superior, iluminados por la gracia de Dios, ángeles, arcángeles, querubines y tronos en forma de profesores, limpios de todo pecado pedagógico.
Tercero, porque no propone ninguna alternativa seria. ¿Volver a la EGB? ¿imponer la ley marcial en las aulas? ¿fusilar a todos los orientadores? ¿reeditar la Enciclopedia Álvarez como libro de texto obligatorio?
Cuarto, porque mezcla churras con merinas o, lo que es peor, porque está lleno de medias verdades. Es verdad que la pedagogía moderna está interesada en promover actitudes, pero en ningún sitio he visto que se quieran suprimir los contenidos. Es verdad que la didáctica no es una ciencia, pero no deja de ser un técnica (en el sentido griego) o un arte (en el más puramente latino) muy útiles para cualquier enseñante. Y así, durante demasiadas páginas.
Continuará...
Pedagogía antipanfletaria (I)
Cómo grabar un podcast
Me acabo de dar cuenta de que mucho hablar de podcasting pero nunca me he parado a explicar, al menos por encima, cómo se graba un programa. Ya en alguna ocasión se han visto en este blog comentarios sobre Audacity. Esta aplicación tiene muchas ventajas: es gratuita, de código abierto, se puede descargar tanto para entornos Windows como Linux o Macs y además es muy simple de manejar. Cuando trabajamos con este software en los talleres web 2.0 para profesores de español yo siempre insisto en que se puede entender como si fuera un viejo radiocasete. Después, lógicamente, hay que practicar un poco con las opciones de cortar y pegar, con las pistas y la remezcla en general. No hay que olvidarse de instalar el codificador LAME para poder importar los resultados a mp3. La cuestión es que es tan simple que a veces resulta escaso. Audacitiy tiene un par de desventajas: puede ser inestable, sobre todo en las versiones beta o si se trabaja con demasiadas pistas a la vez, y además no funciona muy bien con los ordenadores de la manzanita. Para estos últimos es mejor utilizar GarageBand que, si no recuerdo mal, viene por defecto con todos los Macs y tiene una opción específica para grabar podcasts. La otra alternativa, esta vez de pago, es utilizar el Adobe Audition, un software estupendo y muy profesional. La única pega, pues eso, que hay que pasar por la caja registradora. Los que lo usan dicen que la versión 1.5 es mejor que la actual 2.0.
Para más información, y como siempre, hay que darse una vuelta por Podcastellano.com.
El español: ni petróleo ni carbón
Hace tiempo que vengo observando cierta euforia, bienintencionada probablemente, oficial en torno a la lengua española, tanto si se habla de ella como recurso cultural o como fuente de negocio. Por eso, cuando días antes se anunció que el Babelia de este fin de semana iba a estar dedicado al español, empecé a sentir cierta desazón interior, preludio de un ataque de prurito nacional-lingüístico. Temía que, como en tantas ocasiones, personajes totalmente alejados de la realidad educativa hablaran de la grandeza de nuestra lengua más allá de las fronteras de ultramar... al más puro estilo Día de la Raza. Al final, la sangre no llegó al río, pero algunos de los artículos podrían haber aparecido, con unos leves retoques, en el diario Pueblo de hace, pongamos, cuarenta añitos.
En cualquier caso me llamó la atención la exageración de definir a nuestra lengua como "el petróleo español", imagen no sólo desafortunada sino absolutamente incierta. A estos glosadores de la industria lingüística les invito a que monten un centro de español y lo saquen adelante sin prebendas ni paraguas oficiales. Igualmente me dejó preocupado la vaciedad de las cifras y estadísticas, porque hay un dato fundamental que han obviado en todo el análisis: es sabido que entre el 60 y el70 % de la facturación de este sector se debe a la iniciativa privada, ésa que ya estaba bien implantada y desarrollada antes ni siquiera de que existiera el Instituto Cervantes. No olvidemos que algunos de estos centros privados ya han cumplido más de treinta años promocionando nuestra lengua y nuestra cultura. A lo mejor un homenaje público de vez en cuando no estaría mal. Y un poco menos de autobombo burocrático también sería de agradecer, al menos para dar una imagen más realista de lo que está ocurriendo con la industria del español y no crear falsas expectativas.
Web dos punto (con noventa y nueve)
Mientras los blogfesores discutimos, pataleamos y nos tiramos los trastos (digitales, eso sí) a la cabeza, la red se nos dispara y, otra vez, se nos escapa de las manos. Ahora resulta que se nos avecina la... web 3.0. Ya me lo advirtió hace poco Victoria Castrillejo, pero yo, que soy persona conservadora, le he tomado cariño a lo de ELE 2.0 y, por el momento, así me voy a quedar. No digo yo que igual mañana me lío la manta y hasta me abro una cuenta de Twitter, la aplicación que todo el mundo tilda de estúpida, pero a la que nadie deja de mirar con el rabillo del ojo (no sé por qué me recuerda al efecto Tamagochi). Bueno, si el problema es que no sabes qué es la web 3.0, pues lo mejor es que acudas a la biblia digital conocida como O'Reilly Radar y encontrarás la siguiente definición/predicción por cortesía de Nat Torkington. Dejo aquí, a modo de perla, sólo el colofón:
2022: The last Semantic Web researcher announces a Sudoku solver that operates on RDF-expressed puzzles. The failure of the last functioning laptop (a milspec Pentium from 2008) is all that prevents the arrival of Web 3.0.
Bromas aparte, espero que la requetenueva web no se parezca a esto.
Nota muy al margen: los de Odeo en vez de destrozarnos los nervios con la twittermanía podrían dedicarse a arreglar su alojamiento para podcasts.
Nativos digitales ¿ignorantes integrales?
Ya hace tiempo que Marc Prensky se sacó de la chistera el término nativos digitales para referirse a esa generación que ha nacido dentro de un mundo en el que la mensajería instantánea, los teléfonos móviles, el iPod, las videoconsolas y el email son elementos cotidianos y nada novedosos. Lo peor de esto es que (nos) convierte a los más viejos en inmigrantes digitales, inmigrantes que por muy bien que aprendan la nueva lengua siempre tienen un acento especial que los delata como venidos de otro planeta. El problema es que hay profesores que piensan que estos oriundos digitales son sencillamente tontos de capirote que se quedan embelesados delante de cualquier pantalla. Si a esto unimos que la discusión sobre corrientes pedagógicas se ha convertido en arma política, ya tenemos engendros ridículos como el infumable Panfleto Antipedagógico (perdón por las mayúsculas). Es una lástima que en cierto modo este tipo de intoxicaciones se vean apoyadas por grandes maestros como Rodríguez Adrados. En cualquier caso, los nativos digitales han venido para quedarse y también para comerse el mundo: ¿te quedas o te bajas?
Tira cómica de bLaugh.
Ley de Propiedad ¿Intelectual?
Puede que la nueva ley sea intelectual, pero no creo que a nadie, ni siquiera a nuestra pizpireta Carmencita, la ministra más dicharachera del gabinete Zapatero, le parezca inteligente. Ya sé que todo viene de Bruselas y que no hay mucho que hacer, pero... ¿qué pasa si utilizo música en mi clase para hacer un ejercicio, para trabajar con un texto, para ilustrar una secuencia didáctica? ¿y si le presto una novela a un alumno de las que tenemos en la pequeña biblioteca escolar del centro? ¿y si le envío un fax de confirmación de su matrícula a un estudiante? ¿en todos estos casos tengo que pagar un canon?
Menos mal que nos quedan las licencias Creative Commons. Aconsejo la visita a un par de iniciativas muy interesantes en torno a la música libre: Músikasi, un nuevo sistema Digg en español para votar temas en mp3, y Panetone, un podcast sobre la situación de los grupos que editan su música con este tipo de licencias.
Cada vez que se cierra un blog...
...salimos perdiendo todos sus lectores. Tal y como está la blogosfera educativa, que alguien tire la toalla (por supuesto, perfectamente en su derecho), duele. Y si además son dos los que echan el cerrojazo, ni te digo. Pero si encima las víctimas son los blogs que con tanto cariño y esfuerzo ha capitaneado Leonor Quintana, entonces sí que estamos ante una mala noticia. Espero que sea algo temporal (y cortito). Aunque sea por nosotros mismos.
Etiquetas: blog, sector ELE 3 comentarios • el 3/18/2007 12:00:00 p. m.
LdeLengua 02, el regreso
Ya tenemos aquí la segunda entrega de LdeLengua, el podcast dedicado a la didáctica de lenguas y la web 2.0. Como ya hemos anunciado en comentarios anteriores, este número está dedicado por entero al VIII Encuentro Práctico de Profesores de Español CLIC International House Sevilla, que tuvo lugar los días 2 y 3 de este mismo mes.
Hemos intentado hacer una panorámica de todo lo que se pudo ver y oír en estas jornadas, aunque nos hemos dejado mucho en el tintero. Como siempre os ofrecemos la versión más larga para escuchar en este rerproductor:
Para aquellas personas que prefieran descargarse el podcast en su ordenador para después escucharlo en cualquier reproductor de audio, aquí tienen la versión larga del programa (voz + música) a 128 Kbps / 33'6 megas y la versión corta (sólo voz) a 64 Kbps /11,5 megas.
Los enlaces que se han citado en el podcast (y en el encuentro, claro) son los siguientes: Encuentro Práctico IH Sevilla, Adolfo Langa (que pone la música al programa), Podcastellano (el gran portal sobre el podcasting en español), Camtasia, CamStudio (versión de código abierto del anterior) y Audacity. Neus Sans citó este trabajo de Rod Ellis sobre adquisición de segundas lenguas (PDF).
Confío en que esta emisión de LdeLengua os guste y espero vuestros comentarios, sugerencias, audiomensajes o lo que tengáis a bien enviar.
Podcast en el aula de segundas lenguas
Mientras damos los últimos retoques a la edición del LdeLengua, que en esta ocasión vamos a dedicar monográficamente al último encuentro práctico de Sevilla, os dejo aquí la presentación que hice como charla inaugural de las jornadas y que trató sobre podcasting y su aplicación en el aula de segundas lenguas. Como veréis, la conferencia-taller se organizó en dos partes: una primera más teórica y con la que intentaba contextualizar el fenómeno del podcast dentro de la web colaborativa y la segunda en la que en grupos estuvimos creando guiones para futuros programas.
Los estudiantes nos explican cómo aprenden español
Hacía tiempo que no sacábamos un nuevo programa de La Janda Podcast y en esta ocasión Concha Wenger, nuestra jefa de estudios, ha preparado una intervención con dos de sus estudiantes, Eugenio y Helena, que nos cuentan con qué dificultades se han encontrado a la hora de aprender español: