Elearning, tareas 2.0 y el espacio privado de aprendizaje

Siguiendo ciertos comentarios en la twitterfera educativa española, la conversación que Victoria Castrillejo y yo tuvimos con Aníbal de la Torre para MdeMoodle y la aparición del monográfico Cultura digital y prácticas creativas en educación de la Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento me doy cuenta de que se está generalizando la idea, innecesaria y poco acertada, de que las plataformas actuales de elearning, los llamados LMS (Learning Management System), tipo Moodle o WebCT, son entornos cerrados que dificultan el acceso a la información de los aprendices. Una vez que nos hemos puesto de acuerdo (creo) en que las herramientas son secundarias, pero no imprescindibles, y en que los contenidos están ahí fuera simplemente esperando a que lleguemos a ellos y nos los apropiemos, lo queda finalmente como esencia del aprendizaje (digital o no) es la interacción.

Sin embargo, lo que está ocurriendo es un clarísimo proceso de simplificación (y, en cierta medida, de mixtificación) en torno a la naturaleza privada de los espacios de aprendizaje. El hecho de que los contenidos estén disponibles para todos no implica necesariamente que el proceso de aprehensión de esos contenidos deba producirse públicamente. Me explico. El aula, entendiendo como tal cualquier espacio, digital o físico, en el que se produce el aprendizaje es un espacio de procesamiento y apropiación de información necesariamente opaco (ojo, no cerrado) al resto de los usuarios de esos contenidos. El aprendiz debe tener la posibilidad, como ocurre en las redes sociales, de mantener parte o todo su itinerario de aprendizaje oculto a los demás. Otra cosa es que todo lo que se produzca en el aula como resultado de ese reprocesado de datos le sea devuelto a la comunidad.

Usando la terminología del modelo computacional de adquisición de lenguas, el input proviene del procomún digital, que se ve aumentado por las propuestas del output, pero el momento del intake se queda fuera, si así lo desea el sujeto aprendiz.

4 comentarios:

Aplicaciones web 2.0 y entornos colaborativos dijo...

Muy bueno Fran, pienso que se simplifican y estamos en el era de tagear formas, actitudes, etc. En el lado más network ocurre lo mismo y los sistemas de gestión deberían dar mayor autonomía de apoyo para hasta que punto en los procesos de aprendizaje son opacos o no, decisión de nuestro e-portfolios/PLE, como también los procesos de assessment. La entelequia de lo commons y abierto se ha generalizado, el problema es trasladarlo a ambiente de espinas de una universidad y por otro lado, la acreditación manda ;) en revistas de impacto, que las leen cuatro pelagatos, por eso el impacto.
Saludos. Fernando Santamaría

Francisco Herrera dijo...

Muchas gracias, Fernando, por el comentario. Es curioso ver cómo la cuestión del espacio de aprendizaje está en el aire. A mí me ha venido estupendamente la bibliografía de tu post.

javier dijo...

Hola en este momento estoy navegando por la red y me encontré con tu blog que seguramente esta muy bueno, pero me es imposible verlo a todo, es por eso que te mando un saludo y espero que le sigas poniendo tantas ganas como hasta ahora.


Firma: http://lomascodiciadodelplaneta.blogspot.com

Saber dijo...

Aunque me incorpore tarde a la conversación, permitidme dar mi opinión sobre el tema. No creo que las herramientas y/o los contenidos también.

Si no se consigue una sinergia perfecta entre plataforma, contenido y profesorado, la formación no será satisfactoria. Pensarlo, si una de las 3 patas, la que sea, falla, no se conseguirá el objetivo al menos en la formación online...

En la formación off line, creo que la plataforma (aula) pierde bastante peso, e incluso los contenidos repecto al profesorado (un buen docente puede suplir un mal material).