Lecturas de verano: Cultura, comunicación y lenguaje

Es lo que tiene agosto, que aunque uno siga trabajando se deja llevar por el tópico que transmiten los medios de comunicación para creer que todos estamos de vacaciones y que aquí no se mueve ni una hoja. Y uno va dejando, por inercia, ciertas tareas que no acomete el resto del año por las razones que sean. Así se van dejando para agosto lecturas que en otros meses se traspapelan o se pierden entre los asuntos pendientes (pero no necesariamente más importantes). El caso es que no quiero postergar más la recomendación del libro de Fernando Trujillo, Cultura, comunicación y lenguaje, de la Editorial Octaedro. El tomo aparece con el subtítulo Reflexiones para la enseñanza de la lengua en contextos multiculturales y es una reflexión muy bien cimentada tanto en la teoría (como puente entre la antropología cultural y la adquisición de segundas lenguas) como en la praxis (porque se nota que el autor ha batallado en la aulas y no sólo en la bibliografía). Fernando Trujillo, que es presencia obligatoria en la blogosfera ELE, por su trabajo en De Estranjis y en Meteco, entre otras iniciativas, ha tomado los tres términos del título, los ha definido de manera exhaustiva y dentro de las corrientes de investigación más avanzadas para luego llevarlos al terreno de la educación y su aplicación en la escuela, siguiendo las propuestas del Marco Común de Referencia. Toda esta erudición no convierte la lectura en una selva impenetrabale de citas y contracitas, sino en un razonamiento claro y continuo que enlaza conceptos de forma natural. Una lectura para cualquier época del año y para todos los que se dedican a la enseñanza.

1 comentarios:

Fernando Trujillo dijo...

Querido amigo:

Muerto de vergüenza descubro tu comentario sobre mi libro. Te agradezco que hayas invertido tu tiempo en él, me siento muy honrado por tus comentarios.

Escribir es una tarea ingrata porque el lector es invisible - sea un blog, un artículo, un capítulo o un libro. Pero cuando se encuentra al lector todo cobra sentido.

Saludos