Daniel Cassany se va tras las líneas

Que Daniel Cassany saque un nuevo libro siempre es una buena noticia. Si además dedica su trabajo a la macrodestreza de comprensión lectora, miel sobre hojuelas. Un volumen de este profesor siempre es una gozada porque pocos como él en el ámbito universitario saben recrear erudición e investigación. Y además haciéndolo de una forma tan amena. Sólo hay que recordar su imprescindible La cocina de la escritura, a su modo un best seller sobre la importancia de saber escribir bien en la sociedad actual, algo que puede parecer una perogrullada a primera vista, pero que en realidad tiene mucha miga.

En este libro recién horneado, Cassany nos lleva a la problemática de la lectura en los tiempo que corren. En Tras las líneas, el autor se pregunta ¿se lee ahora igual que hace cincuenta años, que dos siglos antes? Los cambios tecnológicos (papel versus pantalla), el multilingüismo, las necesidades del lector actual, los nuevos formatos de escritura, exigen del lector actual un trabajo mucho más delicado del que en primera instancia podría parecer. En contra de los agoreros, la lectura no sólo no está desapareciendo de nuestras vidas en la era Google, es que se está reforzando como vehículo primordial de la comunicación humana.

Un libro imprescindible no sólo para profesores que trabajan con la lectura, también para todo aquel que quiera entender cómo el acto de leer nos hace personas. Muy recomendable también darse una vuelta por su web.

3 comentarios:

elbucaro dijo...

Intentando hacer una referencia al último libro de Cassany he visto tu post. Estoy totalmente de acuerdo contigo y en cuanto a "La cocina de la escritura" una verdadera gozada para los que tenemos el vicio de escribir. Un abrazo.

Francisco Herrera dijo...

Muchas gracias por el comentario. Para los profesores también nos es de mucha ayuda, desde luego.

Graciela Murillo dijo...

Tal como dice Francisco, este libro es imprescindible para todo profesor de lenguas. Leer a Cassany siempre es una experiencia muy enriquecedora: se aprende y se goza la lectura