Kindle y el mundo editorial (de ELE)

No sabemos si la cosa será para tanto, pero hay mucha gente que ya empieza a considerar el Kindle de Amazon como el gran invento que revolucionará el mundo editorial e incluso hay quien lo corona como el iPod de los libros. Por el momento, mejor ser cuidadosos con el exceso de confianza en el aparato, que despierta muchas expectativas aunque no parezca tenerlas todos consigo. Se puede escuchar una opinión pormenorizada, contextualizada y crítica sobre este lanzamiento en la transmisión 24 del podcast de El Geek Errante (siempre recomendable). Lo que parece evidente es que aunque Kindle no sea el ariete que destruirá el orden editorial que hemos conocido hasta ahora, puede que sí abra las puertas a dispositivos más sofisticados y menos restrictivos, por lo que habrá que estar atentos a lo que todavía tienen que decir sobre el tema grandes actores como Apple, Google o Sony. No es un tema nuevo este de la edición 2.0 (ya hace año y medio tratamos esta cuestión en otro blog) y siempre es aconsejable repasar lo que los expertos en la materia han vaticinado. Dos lecturas fundamentales son el estudio sobre Tendencias 2.0 en el sector editorial de dosdoce.com (muy profesional, como todo lo que sale de la pluma de Javier Celaya) y el trabajo de Joaquín Rodríguez, tanto en su blog Los futuros del libro como en formato PDF.

En cualquier caso, ¿cómo afecta esto al mundo editorial de ELE? Hasta el momento las iniciativas digitales de las editoriales del sector han sido muy limitadas y en la mayoría de los casos se han quedado en ofrecer unidades en PDF para descargar desde sus páginas. Es evidente que se parte de la idea de que la web no es más que un complemento (y no el más importante precisamente) de la oficina de ventas. El papel sigue siendo el rey. No parece que ninguna de estas empresas haya dado o esté pensando en dar el paso adelante hacia una edición 2.0 o un sistema mixto de papel y web, pero más pronto o más tarde todas se verán obligadas a digitalizar sus catálogos y a buscar la manera más eficaz para rentabilizarlos de una forma inteligente y adecuada a los tiempos que corren. ¿Se imaginan la herramienta de aprendizaje tan poderosa que sería un buen ebook con pleno acceso al material ELE? Pues en eso estamos, espero.

3 comentarios:

Francisco Herrera dijo...

Para reforzar la idea del post, incluyo la tesis 18 del Cluetrain Manifesto (como podía haber elegido otras cuantas):

Companies that don't realize their markets are now networked person-to-person, getting smarter as a result and deeply joined in conversation are missing their best opportunity.

Y si esto ya se sabía en 1999, ¿qué hacemos en 2008 dándole vueltas al asunto?

Javier Villatoro dijo...

Hola Francisco.
Pues el caso es que esta misma semana hemos lanzado
esto .

Supongo que, como dices, la edición de un manual electrónico (no es una plataforma de eLearning, aunque dispone también de esas funciones) podría considerarse todo un hito en la edición de manuales para E/LE en este país : )

Le empezaremos a dar publicidad a finales de este mes, pero el caso es que no he podido resistirme a comentarlo aquí dada la curiosa coincidencia del post con el fin de los trabajos de edición de la plataforma.

En relación a la entrada, después de la experiencia que hemos tenido en este sentido con varias casas editoriales de renombre, creo que nuestra impresión puede resumirse así:

- el papel vende, ha vendido y venderá todavía por mucho tiempo

- la dirección de editoriales suele estar a cargo de personas con una cierta edad y de ideas bastante fijas al respecto

- los acuerdos con las distribuidoras son un tema de lo más "delicado"

- el tema ingresos no está tan claro cuando la obra no se vende en soporte físico y pasa de ser un producto a poder convertirse en un servicio

- falta un dispositivo realmente portable, autónomo, manejable, para que la edición digital encuentre un soporte que le permita incorporarse al día a día (trabajo con un Tablet PC desde hace años, pero comprendo que no es del todo lo idóneo)

Desde luego, esta política no va a poder sostenerse: sería como seguir con el pergamino en la era Gutenberg.

En cualquier caso, parece que en 2008 no es que sigamos dándole vueltas al asunto, sino que la mayoría no han comenzado a iniciar el primer giro.

Esperamos que, con la edición de "Espacios" alguno se anime a seguir el ejemplo.

Francisco Herrera dijo...

Yo sé que las editoriales sí que son totalmente conscientes de que lo que le ha pasado a la industria de la música y el cine les va a pasar a ellos en cualquier momento, con la ventajas de que el libro es un invento mucho más inteligente (y más enraizado) que lo eran/son los cedés o los deuvedés. El papel vende y espero que siga haciéndolo, porque tenemos que encontrar un espacio para poder seguir editando en un modelo mixto.

Muy interesante vuestra iniciativa con Encuentros, ya nos irás contando los resultados y la reacción del público.